miércoles, 24 de agosto de 2016

Montessori en casa

El título de este post coincide con el de una web, un libro publicado recientemente por su autora, una página de Facebook y muchas entradas en incontables blogs dedicados a difundir esta pedagogía y no pretende sustituirlos ni mejorarlos, ya que muchas de las autoras tienen mayor conocimiento, formación y experiencia que yo, la única intención esta semana es descargar un poco la sensación que parecen tener muchas familias que no escolarizan a sus hijos en sus primeros años de vida.

Se acerca setiembre y he leído en varios grupos preguntas acerca de la organización del curso en niños de 0 a 3 años que no están escolarizados y sus progenitores temen que "sea un caos", o que "no aprendan" lo que otros niños de su edad que sí van a centros de educación infantil. No discuto la labor de estos centros, que llegan a ser imprescindibles para conciliar trabajo y familia y cuentan con profesionales formados para atender a los pequeños, únicamente no estoy de acuerdo en la necesidad de elaborar un plan de estudios para niños tan pequeños que se quedan en casa, y menos si pretendemos enfocarnos desde Montessori, cuya máxima es "sigue al niño".

  • En los primeros seis meses de vida suele estar claro que los bebés comen, duermen, y necesitan compañía y contacto físico mientras van desarrollando su capacidad de coger objetos y rodar a izquierda y derecha.
  • Entre los 6 meses y los 12, los esfuerzos de los pequeños se centran en aprender a desplazarse: la mayoría de los que han tenido movimiento libre gatean, pero no todos, algunos se desplazan arrastrando el trasero, otros con un gateo particular, otros con marcha de oso (sobre las plantas de los pies y las palmas de las manos) y otros echan a andar sin pasar por esa "fase suelo". No es preocupante ninguno de esos casos, no es necesario forzar un gateo, ni un paso del suelo a estar de pie, ni enseñarles a andar, se mezcla el instinto con la imitación del adulto y la necesidad de descubrir y se desplazan. Sí es importante, a la larga, la coordinación que en la mayoría de los casos ponen en marcha con el gateo uniforme, pero no es imprescindible que aparezca antes de la marcha cuando no nace del niño, todos juegan a "ser" perritos o gatitos y se desplazan antes de los 4 años con un gateo coordinado siempre que no haya patologías o problemas de base que afecten al normal desarrollo, en cuyo caso los tiempos se modifican y las intervenciones las marca el equipo sanitario que atiende al pequeño.
  • En el libro Montessori from the start: The child at home, from birth to age three, podemos leer que una vez han adquirido una marcha razonablemente estable (lo datan alrededor de los 15 meses), el interés del niño se centra en imitar las acciones del adulto, acciones que hasta ahora ha estado observando, es decir, vida práctica.
  • A partir de ahí, la variabilidad individual va en aumento y son las propias habilidades e intereses del bebé lo que nos indicará qué podemos proponerle.
Solo he escrito sobre hitos del desarrollo motor porque en todo este tiempo los niños aprenden muchísimas otras cosas que dependen del entorno en el que vivan, por ejemplo, aprenden el significado de varias palabras, pero cada uno en su idioma y en el caso del nombre de los alimentos, depende de lo que coman y de si comen a trozos o en puré y de si ven la pieza antes de cocinada o no... Por eso y porque queremos criar personas que se integren en el mundo que les ha tocado vivir, lo importante es que vivan el día a día con el adulto que está con ellos, es decir, no hacer un colegio en casa, sino hablarles y dejarles participar y, si surge la ocasión de hacer un material más estructurado, aprovecharla, pero si no, no pasa nada, con una escoba intentando barrer 3 garbanzos o los pelos del perro están trabajando la psicomotricidad gruesa (equilibrio y desplazamientos), el uso de herramientas, la coordinación mano-ojo, y la coordinación de las dos manos para trabajar juntas, además de la fuerza de miembros superiores, y de paso aprenden a barrer, importante para cuando deciden desintegrar un trozo de pan.
Algunas acciones que solemos hacer todos y en las que nos pueden acompañar en la medida de sus posibilidades e intereses son:
  • Comprando: pueden inspeccionar los objetos que compramos, meter lo que les demos en el carro o en la cesta, meter las frutas/verduras en su bolsa, escoger si compramos manzanas o peras, "ayudarnos" a encontrar un producto determinado, entregar el dinero a la dependienta...
  • Haciendo la colada: meter la ropa sucia en la lavadora o secadora, sacar la ropa limpia y meterla en el cesto, poner el jabón en el cajetín, darnos las pinzas para tender, darnos la ropa para tender, poner la ropa seca en el cesto, doblar ropa, traernos la ropa para guardar, meterla en el armario...
  • Cocinando: trasvasar ingredientes, mezclar, probar, oler, cortar con cuchillo o tijera, poner la mesa...
  • Limpiando: guardar juguetes en su lugar, pasar un paño, frotar cristales, secar líquidos derramados, barrer, pasar el aspirador, remojar la fregona, fregar, llenar el cubo de agua o vigilarlo mientras llena...
Mientras hacemos cualquiera de estas cosas estaremos hablándole, los adultos callamos poco para bien o para mal 😅, y al coger los tomates le diremos aunque sea sin querer "mejor este tomate que está más rojito", o "dame la camiseta verde, esa no, la verde" y ya irá tomando contacto con los colores sin haber tenido que elaborar una actividad concreta.

También habrá momentos en que quiera jugar con nosotros, y le leeremos, y pensaremos o buscaremos actividades para que las disfrute, experimente y explore, pero no es necesario plantearse que en octubre le enseñaremos los colores porque igual lo que necesita en octubre es correr, y exactamente igual que no nos planteamos en qué mes le enseñaremos a decir mamá o papá y solo le repetimos el dónde está mamá/papá, quién soy yo, quién es él/ella... no hace falta plantearse cuándo sabrá que el rojo es rojo y el azul es azul, un día lo veremos clasificando piezas por color, o le pediremos la pintura roja y "acertará".
Tenemos obras de arte en la pared de al lado de sus rotuladores.
 Aprovechamos para que aprenda que no se pinta en las paredes y cómo se limpia 😂
En casa, ahora con 21 meses, no sabe utilizar la fregona, barre a una sola mano como si pasara la mopa porque se divierte persiguiendo, pasa el polvo con estilo propio, en los trasvases de líquidos muchísimas veces derrama, si te despistas muerde la fruta y verdura antes de embolsarla y a la hora de recoger juguetes la primera respuesta suele ser "ññño" (a veces cambia a un sí y a veces no...), todos los colores se llaman rojo, todos los triángulos son A y todos los numeros se llaman dos (así cuenta "dooo, dooo, dooo, dooo, yata). Sabemos que aprenderá a hacerlo todo, pero no cuándo. Solo hay que seguirlos a ellos.

Ánimos y a seguir con el día a día.
La vida diaria da muchas oportunidades de aprendizae

viernes, 19 de agosto de 2016

Inspiración Montessori express 20 meses

Como le pasa a todo el mundo, hay días en los que estamos agotad@s y parece que los peques piden más atención y que nada de lo que tienen a mano les entretiene. En estos días suele surgir la creación de materiales rápidos similares a los ya publicados pero todavía con menos elaboración y hoy os enseñamos tres de ellos.

Trasvases

Creo que a todos los peques les encanta pasar cosas de un sitio a otro, tanto da si son juguetes, como si es comida de su plato o pienso de perro y uno de los grandes éxitos es darles la posibilidad de hacerlo.

Material necesario

  • Legumbres o pasta cruda.
  • Dos recipientes distintos.
  • Según las destrezas del bebé, una cuchara.
Hay que tener en cuenta que la actividad ha de tener un principio y un final, es decir, que ha de ser una cantidad de producto que pueda trasvasar completamente, a no ser que lo que queramos sea un trabajo sensorial, en cuyo caso  cambian las destrezas trabajadas y sí habrá gran cantidad.
Trasvasando garbanzos.
Le encanta el sonido que hacen al caer en el recipiente metálico.

Destrezas que se trabajan

  • Si trasvasan con las manos, agarre/pinza digital.
  • Si utilizan cuchara, manejo de la misma y trabajo con herramientas externas al propio cuerpo.
  • Coordinación mano-ojo.
  • Concentración.

Pompones y correspondencia 1-1

Esta actividadad está relacionada con la anterior porque es rápida de preparar y porque hay cierto trasvase, aunque en este caso se incluye la correspondencia 1-1, un concepto importante para el posterior desarrollo de competencias matemáticas.

Material necesario

  • Pompones comprados o caseros. Nosotros le pusimos uno de cada color, pero igual por aislar más la dificultad deberían ser todos iguales.
  • Pinzas. No es imprescindible, también podría hacerse manualmente o con una cuchara, pero con las pinzas hay más énfasis en que solo debe cogerse uno cada vez y además se trabaja la prensión y el uso de una nueva herramienta. Creo que se aprecia que son pinzas en que no hay que abrir, aprietas para coger y al dejar de ejercer presión se abren solas, lo de abrir con un dedo en cada agujero llega más tarde.
  • Recipiente amplio para los pompones.
  • Huevera.
Puede que en la última foto el agarre de la pinza (con el pulgar hacia arriba) sea más correcto, pero todos los bebés tienen tendencia a trabajar en pronación (palma hacia el suelo con pulgar cerca del cuerpo) y no es plan amargarles la existencia cuando no están 100% preparados para el cambio. Hay que seguir al niño y sus ritmos.

Destrezas que se trabajan

  • Coordinación mano - ojo.
  • Psicomotricidad fina.
  • Concentración. 
  • Fuerza y ejecución de prensión con los dedos necesaria posteriormente para utilizar tijeras.
  • Correspondencia 1-1.

Hucha

Igual que las anteriores actividadez, fácil, rápida y económica y, si el peque en cuestión está en época de trabajar estas destrezas, entretenimiento asegurado, aunque solo sea porque pueden tocar las monedas, que conocerán bien si van a la compra.

Material necesario

  • Caja de crema hidratante o cualquier otra cosa, solo que sea pequeña.
  • Tijeras para hacer el corte del tamaño de la moneda más grande.
  • Cinta adhesiva de cualquier tipo para tapar huecos por donde no queremosque pasen las monedas.
  • Monedas.
No tengo foto de las manitas trabajando pero ha tenido sus dos semanas de éxito, ahora ya toca guardarla unos días 

Destrezas trabajadas

  • Coordinación mano - ojo.
  • Psicomotricidad fina.
  • Agarre en pinza.
  • Manejo objetos pequeños.
  • Concentración. 
  • Fuerza digital.
Hasta aquí el post de la semana. Esperamos que os haya gustado y que os pueda servir para vuestr@s niñ@s ¿Alguna otra actividad para esos momentos en que nada los entretiene? 
Un saludo y hasta la semana que viene.

sábado, 13 de agosto de 2016

Hoy cocinamos... pizza

Dentro de las actividades Montessori de vida práctica está la preparación de comida que, además de aumentar la autonomía personal en ese aspecto, incluye muchos pasos o pequeñas actividades como preparar, trasvasar, untar, cortar... relacionadas con la psicomotricidad fina y la coordinación mano - ojo y en niños mayores también sirve para trabajar conceptos más complejos como las medidas o las reacciones al mezclar, calentar y enfriar.

Desde que empezó a ponerse de pie nuestra peque, con unos 8 - 9 meses, le hicimos una torre de aprendizaje y siempre que ha sido posible ha participado en la preparación de la comida. Al principio se dedicaba principalmente a probar los ingredientes y a jugar con cubiertos, pieles de vegetales, pasta cruda... pero con el paso de las semanas le fueron interesando más los procesos y ahora vierte, empieza a mezclar con estilo y a hacer sus intentos de untar y cortar con cuchillos sin punta si puedo estar 100% con ella y de plástico o cortadores si no puedo estar tan pendiente, que la seguridad es lo primero y es dificil entender que un cuchillo corta si nunca has visto un corte.
Aquí los cuchillos que utiliza

Otro aspecto positivo de su participación en la cocina es que va conociendo los ingredientes y la elaboración de primera mano, cosa que creemos importante para que tenga una buena alimentación, junto con su participación en las compras y la alimentación autorregulada (baby led weaning) que hemos seguido con ella desde los 6 meses y que creo que da para otro post.

Después de esta introducción vamos con la receta, que es muy sencilla y rápida.

Ingredientes:

Para la masa:

  • 1 vaso de agua
  • 1/3 vaso de aceite
  • 1 cucharadita de levadura química (no es imprescindible)
  • 1 pizca de sal (no es imprescindible, de hecho ya no le ponemos en casa)
  • 1 cucharadita de orégano
  • Harina (nosotros la usamos integral, pero se puede hacer con refinada)

Para el relleno (éste hemos puesto nosotras):

  • Salsa de tomate (mejor casera, también vale tomate frito o triturado)
  • Queso en lonchas y/o queso rallado (mozzarella para los más puristas)
  • Jamón york (conocerá poco al cerdo y tendrá poco de jamón, pero es muy socorrido)

Elaboración:

  1. Precalentar el horno a 150°C.
  2. Poner en un bol el agua, el aceite, el orégano, la sal y la levadura e ir añadiendo harina y mezclando hasta que la masa no se pegue a los dedos. Se puede empezar poniendo un vaso de harina y mezclando con una cuchara para que no se pegue a los dedos y cueste menos lavarse las manos.
  3. En una llanta para el horno poner un trozo de papel para hornear y extender la masa presionando con las manos o con ayuda de un rodillo.
  4. Rellenar. En este caso hemos puesto la salsa de tomate, el queso en lonchas, el jamón york, el queso rallado y un poquitín más de orégano por encima.
  5. Hornear unos 30 minutos y a disfrutar.
Teníamos tanta hambre que se nos olvidó la foto después de horneada 😅

La participación de los peques depende de lo acostumbrados que estén a cocinar y de sus habilidades, hay que seguir al niño como decía Maria Montessori. En nuestro caso vierte los ingredientes del vaso al bol y la levadura de la cuchara al bol, empieza a mezclar con la cuchara (mientras mezcla prueba la pasta y dice "mmmmm", que le da calidad al proceso), ayuda a extender la masa con las manos (y le hace agujeritos, quita de un sitio para poner en otro o para catarlo y confirmar con su "mmmmm" que no ha caducado todavía), extiende tomate con el dorso de una cuchara (y sigue catando con más ansia, que el tomate es mejor que la pasta) y parte y reparte queso y jamón.

¿Cocináis con los peques? ¿También son catadores natos? Esperamos que os haya gustado el post y vuestros comentarios.

¡Hasta la próxima!

viernes, 5 de agosto de 2016

Introduciendo objetos - 20 meses

¡Bienvenidos visitantes!
Hoy os presento otro de los materiales que hemos hecho durante el mes de julio, en los 19 - 20 meses de la peque. 

Llevaba ya una temporada larga peleando con las pajitas para meterlas en la tapa de un vaso suyo y el día que lo consiguió, al verle la cara de orgullo y oirla con su "maaaaama, yata" se me ocurrió hacerle lo que os enseño aquí, también de inspiración Montessori. 

Materiales utilizados

  • Fiambrera sin tapa para guardarlo en la estantería.
  • Vaso de cartón que debieron darnos con botella de agua en algún evento público.
  • Trozos de pajita. No fue necesario cortarlas en ese momento, hace unos meses, al pasar de la trona a la silla, le quedaban demasiado largas las pajitas para utilizarlas en los vasos, así que les cortábamos el último trozo y los fuimos guardando. También sirven para jugar con plastilina y distintas masas sensoriales que hacemos de vez en cuando. 
  • Objeto punzante.

Destrezas que se trabajan

  • Pinza pulgar - índice. 
  • Psicomotricidad fina.
  • Concentración. 
  • Fuerza de dedos.
  • Coordinación ojo-mano.
  • Permanencia de los objetos. Es cierto que con estas edades ya tienen asumido que aunque no vean algo sigue existiendo, pero también es cierto que disfrutan jugando a esconder - buscar - encontrar.

Elaboración, presentación y evolución

Una elaboración muy sencilla, creo que basta con la foto, pero quiero especificar que los agujeros son del tamaño justo de la pajita, así hay que hacer presión y se trabaja la fuerza de la musculatura de los dedos. 
Para presentar el material seguimos siempre estos pasos:
  1. Le pregunto si quiere que le enseñe a usar un material nuevo o se lo enseño y le pregunto si quiere que le explique cómo funciona, siempre dice que sí de momento así que continuamos.
  2. Extendemos la alfombrita (es un mantel individual de Ikea) y nos sentamos en el suelo (ella siempre suele ponerse delante).
  3. Sin hablar o con las mínimas palabras le enseño la tarea para la que está pensado el material. Procuro limitarme a las siguientes palabras: "mira" al empezar, "así" si hay algo concreto que me parece importante y sé que a ella no le saldrá espontáneo, "ya está" o "ahora tú" al terminar.
En alguna ocasión, como en el de emlarejar figuras del post anterior, después de la presentación empieza, se enfada porque no le sale y me pide que lo haga yo. Entonces lo seguimos a medias o le repito la presentación poniendo énfasis en lo que me parece que no ha entendido. 

En menos de una semana tenía la actividad completamente controlada y dejó de hacerle gracia, así que preparé lo mismo pero más complejo, con palillos. Sobra decir que solo hay 4 palillos para que sean fáciles de controlar, siempre sabemos dónde están, le expliqué y entendió que pinchan como un tenedor (tiene los metálicos para comer desde los 8 meses, así que los conoce) y hace ya tiempo que no se lleva las cosas a la boca para explorar, utiliza más las manos y la vista.

Gracias por leernos y esperamos que os haya gustado, que os sea útil y que volváis a pasar por aquí para ver el próximo post (si os suscribís o comentáis, ya será alegría extrema, jeje). A ver si conseguimos organizarnos para establecer un día fijo de publicación 😅. Hasta pronto.